Descripción
Puedo engañar a mis ojos
aunque cerrarlos no pueda
decirles que lo que miran
está en desacuerdo con lo que imaginan.
Engañar a mi corazón es más difícil.
Noto cómo se encoge,
cómo se acelera, cómo me grita.
Y me falta el aire,
me roba el aliento, me debilita.
Entonces sé que no me equivoco,
que estoy en lo cierto;
mi corazón, no me mentiría.