El mono alumbrado y la evolución Puede que, a veces, la pluma hiera más profundamente que cualquier estaca o espada a destiempo desenvainada por un bicho bífido, descendiente de mil chimpancés que, sin oficio de escritura ni arte caligráfico alguno, bajo los efectos de una atávica sustancia alucinógena, tal vez el más original manjar probado por los dioses, nada más descender de los árboles, creyéndose por fin todo un erectus, se erigió, además de bípedo, en rey de la tierra con erguidos aires de pensador griego, y, gracias a los efectos de exóticos hongos, algo se iluminó en sus adentros, llegando a disfrutar varios días en un minuto, miles de años antes de la existencia … de la Grecia de toda la vida.